jueves, 21 de mayo de 2009

COMA IDILICO


Coma Idílico
Katy Parra

Cuando uno tiene entre sus manos el libro ganador de un gran premio de poesía, considerado el mejor de entre más de 400 participantes, según un jurado de constatada buena reputación, espera encontrar ese don. Un libro que sorprenda, que entretenga o que te lleve por la senda de los sentimientos hasta hacerte llorar, reír, o al menos, disfrutar con su lectura.
Coma Idílico no cumple ninguna de las funciones que se mencionan más arriba. No es de los mejores libros del año, no sorprende...
¿Estamos diciendo que es un mal libro? No, lo decimos con mayúsculas. No es un mal libro. Pero ha decepcionado, esperábamos más de lo que hemos encontrado.
¿Y de quién es la culpa de todo ello? evidentemente no de la autora, entendemos que ha tratado de hacerlo de la mejor manera posible, poniendo todo su saber y entender en realizar su poemario.
La culpa, porque creemos que hay culpables, tiene que ser del propio jurado, incapaz de elegir algo distinto, sugerente, o de nosotros mismos, los lectores-escritores, que ante la proliferación de poemarios, lo único que se nos ocurre es escribir el nuestro y defenderlo como lo mejor de lo mejor. Probablemente un poco de autocrítica daría más valor a los de los demás, a los otros, en este caso a Coma Idílico.
En su haber, un poemario que se lee con facilidad por la sencillez de su vocabulario y por no tratar en clave dramática los momentos vividos y trasmitidos en los versos, su pulcritud en la medida, en definitiva, su corrección.
Esta sería la seña de su escritura, es un libro correcto, pero que por causas ajenas a su autora, el coma nos devuelve un encefalograma plano.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lamentable que se den premios a libros así